Los días sí cambian, pero no serán de 25 horas pronto

La duración de los días en la Tierra no es tan fija como parece. Estudios financiados por la NASA han confirmado que la rotación del planeta presenta variaciones medibles y que fenómenos como el deshielo, el aumento del nivel del mar y la redistribución de masas están haciendo que los días se alarguen en milisegundos.
El cambio es imperceptible en la rutina diaria, pero importante para sistemas que dependen de mediciones exactas del tiempo, como GPS, telecomunicaciones y navegación satelital.
El principal factor histórico que ha frenado la rotación terrestre ha sido la atracción de la Luna, que alarga los días por fricción de mareas. Sin embargo, investigaciones recientes señalan que el cambio climático también está influyendo: si las emisiones siguen aumentando, el alargamiento del día por causas climáticas podría llegar a 2,62 milisegundos por siglo hacia finales de este siglo, superando incluso el efecto promedio de las mareas lunares.
El fenómeno se explica porque el derretimiento de hielo y el movimiento de agua hacia los océanos cambian la distribución de masa del planeta y alteran su giro.
¿Entonces tendremos días de 25 horas? Sí, pero no en una escala humana. Algunas estimaciones hablan de unos 200 millones de años para que la rotación se desacelere lo suficiente como para sumar una hora completa al día. Por ahora, el cambio no modificará la agenda cotidiana, pero sí recuerda que incluso el tiempo del planeta responde a procesos naturales y a la actividad humana.




