Tenderos mueven el licor en el Valle de Aburrá

Las tiendas de barrio siguen siendo clave en la venta de licor en el Valle de Aburrá. Durante el último año se vendieron más de 760.000 unidades entre Aguardiente Amarillo y Ron Viejo de Caldas, impulsadas por una red de más de 5.700 tenderos que sostienen buena parte del consumo local desde los barrios.
Las cifras muestran el peso de este canal tradicional: se comercializaron cerca de 620.000 unidades de ron y 140.000 de aguardiente, con mayor movimiento en municipios como Medellín, Bello, Sabaneta y Caldas. Más allá de la venta, el tendero cumple un papel directo en la decisión de compra, porque recomienda, conoce al cliente y mantiene una relación de confianza que las grandes cadenas no siempre logran replicar.
El panorama, sin embargo, también trae retos. El aumento de impuestos, la competencia de cadenas de bajo costo y los problemas de seguridad presionan a los comerciantes, que deben ajustar precios y estrategias para mantenerse. Aun así, el licor continúa siendo uno de los productos más rentables para las tiendas, en contraste con otros básicos de menor margen.



