
El panorama macroeconómico de Colombia se tensa de cara al segundo semestre de 2026. En una votación dividida, la Junta Directiva del Banco de la República (BanRep) determinó reanudar las alzas en la tasa de interés de política monetaria, incrementándola 75 puntos básicos para pasar del 11,25% al 12%. Cuatro directivos respaldaron el incremento, mientras que dos votaron por una reducción de 50 puntos básicos —postura defendida por el Gobierno— y uno optó por mantenerla estable.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, rechazó la medida por considerar que frena el crecimiento productivo. Sin embargo, el gerente del emisor, Leonardo Villar Gómez, justificó el apretón señalando que la inflación mantiene una preocupante tendencia alcista, ubicándose en 5,8% en mayo (con una inflación básica del 6,0%). El banco central admitió que la meta del 3% no se logrará en 2027 como se calculaba, sino que se aplazará hasta 2028, acumulando siete años de incumplimiento. BanRep prevé que el costo de vida cerrará el año entre el 6,0% y el 6,5%, presionado por la volatilidad externa y los riesgos climáticos de un eventual fenómeno de El Niño.
Resiliencia laboral y una nueva Ley de Financiamiento
A pesar de las tasas restrictivas, los indicadores de actividad productiva muestran signos de resiliencia:
- Crecimiento: El PIB del primer trimestre avanzó un 2,2%, impulsado por una sólida demanda interna.
- Empleo: El mercado laboral arrojó un desempleo históricamente bajo del 8,0% en mayo, el menor registro desde el año 2001.
En el plano político y fiscal, el ministro Ávila envió un contundente mensaje al equipo del presidente electo Abelardo De La Espriella en el marco del proceso de transición. Frente a las auditorías del programa “Arca de Noé”, Ávila advirtió que el empalme está tomando un tinte “confrontacional” por decisión de la administración entrante, y recordó con firmeza que el actual gobierno ejercerá funciones plenas hasta el 6 de agosto.
Finalmente, el funcionario anticipó que a finales de julio presentarán el presupuesto general junto con una nueva ley de financiamiento (reforma tributaria) ante el nuevo Congreso, argumentando la urgencia estructural de elevar los ingresos y recortar los gastos inflexibles del Estado. Para dar un parte de tranquilidad al consumidor en el corto plazo, Ávila confirmó que los precios de los combustibles se mantendrán estables durante el mes de julio.




