
Doce hogares infantiles que operan en Medellín advirtieron que podrían suspender el servicio desde el lunes 16 de marzo, luego de denunciar que no han recibido los recursos que debe girar el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar-ICBF, pese a que vienen funcionando desde febrero.
Según la denuncia del sindicato Red Hogares Infantiles, la situación ya compromete la continuidad de la atención para cerca de 500 niños y niñas y ha generado deudas con proveedores de alimentos, servicios públicos y arriendos.
De acuerdo con la comunicación enviada al ICBF el 11 de marzo, el personal comenzó labores preparatorias desde el 26 de enero y la operación con los menores arrancó el 2 de febrero, pero a la fecha no se habrían efectuado los desembolsos correspondientes.
Tatiana Zapata García, presidente del sindicato, aseguró que varios hogares han tenido que sostenerse con créditos de proveedores e incluso con préstamos personales de trabajadores, una salida que, según dijo, ya llegó a su límite. La dirigente sostuvo además que algunos retrasos estarían asociados a fallas administrativas en centros zonales, lo que habría frenado los trámites para el pago.
La advertencia no es menor. Los hogares infantiles hacen parte de la oferta institucional de atención a la primera infancia y, según lineamientos del ICBF, su operación depende de una programación financiera y contractual continua para cubrir el servicio durante el año. En ese contexto, la falta de giros no solo compromete la nómina y el sostenimiento de las sedes, sino también la alimentación y la permanencia de los niños en estos espacios de cuidado.
Hasta el momento, no se conoce una respuesta pública de fondo del ICBF sobre la situación puntual de estos 12 hogares en Medellín.




