En la ciudad de Barranquilla, el presidente Abelardo De La Espriella sostuvo un encuentro bilateral de alto nivel con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en el marco de su gira oficial por la región. La cita diplomática concluyó con la suscripción de un memorando de entendimiento enfocado en asegurar las cadenas de suministro para la minería y procesamiento de minerales críticos y tierras raras —firmado por el canciller Omar Bula y el jefe de la diplomacia estadounidense— y el anuncio de una nueva hoja de ruta denominada los «Acuerdos de Barranquilla», estructurada bajo tres pilares: reconstruir la patria, recuperar la economía y blindar el hemisferio.
Rubio, recibido previamente por el alcalde Alejandro Char y el gobernador Eduardo Verano, destacó la necesidad de restaurar los vínculos estratégicos tras distanciarse de la política exterior del cuatrienio anterior:
“Sin seguridad no puede haber prosperidad (…). No solamente tenemos la oportunidad de restaurar esas relaciones naturales que existen entre nuestros países, sino entrar en una nueva etapa de cooperación que no tiene precedente, aún más fuerte todavía”, señaló el secretario de Estado, quien además agradeció el trabajo conjunto y resaltó la cercanía personal que mantiene con el mandatario colombiano.
En materia de seguridad y lucha antidrogas, De La Espriella anunció un giro de fondo en la doctrina operativa y confirmó el regreso de la aspersión a cultivos ilícitos:
- Reanudación de fumigaciones: Ofensiva directa contra laboratorios, insumos químicos, rutas, cabecillas y redes de lavado de activos de organizaciones narcoterroristas.
- Plan Patriota Siglo XXI: Propuesta presentada a Washington para dotar a la Fuerza Pública de aviones, helicópteros, radares, sistemas antidrones, defensa aérea, ciberdefensa y capacidades de inteligencia.
- Seguridad fronteriza y migración: Mayor control biométrico e intercambio de datos en los más de 2.000 kilómetros limítrofes con Venezuela para contener redes transnacionales de trata de personas y crimen organizado bajo la premisa de una migración ordenada y legal.
En el componente social y económico, De La Espriella agradeció el desembolso de 26,5 millones de dólares en asistencia humanitaria girados por Washington para atender la emergencia del terremoto del 10 de agosto, e invitó al sector privado y agencias estadounidenses a invertir en la reconstrucción de infraestructura, vivienda y vías en el occidente del país. Finalmente, el mandatario propuso formalmente a la administración de Donald Trump la reapertura de un consulado estadounidense en Barranquilla, ofreciendo la infraestructura necesaria para su puesta en marcha inmediata.




