El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, reiteró su profunda preocupación por la situación financiera de Afinia, filial de EPM en la Costa Caribe, al revelar que la compañía le genera pérdidas anuales cercanas a los 1,5 billones de pesos y requiere inyecciones mensuales por casi 100.000 millones de pesos. Durante sus declaraciones, el mandatario calificó la adquisición de esta distribuidora como el peor negocio en los 70 años de historia de Empresas Públicas de Medellín, asegurando que su llegada respondió a entramados de corrupción gestados por la administración anterior para direccionar contratos y adueñarse de la operación.
El secretario de Hacienda distrital, Orlando Uribe Villa, respaldó el diagnóstico al señalar que la viabilidad de la filial se encuentra asfixiada por el alto índice de robo de energía, la cartera morosa de municipios y departamentos en la costa, los retrasos del Gobierno nacional en el pago de subsidios y la opción tarifaria. Uribe advirtió que sostener esta operación deteriora los estados financieros del Grupo EPM y pone en riesgo directo las transferencias de recursos que recibe la Alcaldía para la inversión social en Medellín.
Ante este panorama crítico, el alcalde Gutiérrez urgió al Ejecutivo a concretar una salida negociada y definitiva, advirtiendo que la empresa antioqueña no puede continuar asumiendo el peso financiero de una operación deficitaria que heredaron de la gestión pasada, cuyas presuntas irregularidades ya son objeto de investigación y principios de oportunidad en los estrados judiciales.




