JEP revela ejecuciones y torturas a menores reclutados

La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) notificó una imputación de máxima gravedad contra 11 antiguos comandantes de los bloques Caribe y Magdalena Medio de las extintas Farc —entre ellos Rodrigo Londoño (‘Timochenko’) y Pastor Lisandro Alape—, señalados como máximos responsables de crímenes atroces cometidos en diez departamentos del norte y nororiente de Colombia. La decisión judicial reconstruye hitos de la violencia como la toma de Chalán (Sucre) en 1996 con un “burro bomba” que dejó 11 policías muertos y cuatro ejecutados en indefensión; la masacre de La Duquesa en Tibú (2004), donde fueron asesinados 34 campesinos; y el carro bomba contra Caracol Radio en Bogotá (2010).
De manera paralela, dentro del Caso 07 (Reclutamiento de niños y niñas), la Sala de Reconocimiento llamó a nueve exintegrantes de mandos regionales para que respondan por malos tratos, torturas y las ejecuciones sumarias de al menos 62 menores reclutados. El tribunal documentó que las víctimas fueron fusiladas por motivos tan arbitrarios como comerse una panela sin autorización, quedarse dormidos durante una guardia, intentar contactar a sus familias, expresar desmoralización o negarse a participar en actos de tortura contra personas secuestradas.




