Consejo de Seguridad de la ONU debate captura de Maduro tras operación de EE. UU.
La mayoría de delegaciones que intervinieron en una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas rechazaron la operación militar de Estados Unidos en Venezuela que terminó con la detención del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, y que, según autoridades venezolanas, dejó víctimas y daños en Caracas.
La reunión se realizó este lunes 5 de enero, a solicitud de Colombia, que inició su periodo como miembro no permanente del Consejo.
En el debate, el representante permanente de Rusia, Vassily Nebenzia, calificó lo ocurrido como agresión armada y exigió la liberación inmediata de Maduro y Flores, al sostener que no existe justificación legal para el uso unilateral de la fuerza. En línea similar, el embajador de China, Fu Cong, afirmó que Washington vulneró principios como la igualdad soberana y la no injerencia, y advirtió sobre riesgos para la paz regional.
Colombia, por medio de su embajadora Leonor Zalabata, sostuvo ante el Consejo que no hay justificación para un acto de fuerza sin autorización, y pidió que el organismo cumpla su mandato central de preservar la paz y la seguridad internacional. Venezuela, representada por Samuel Moncada, solicitó que se respete la inmunidad de Maduro como jefe de Estado en ejercicio y que se condene el uso ‘ilegítimo’ de la fuerza. Brasil también cuestionó la legalidad del operativo y alertó sobre el precedente que sentaría una intervención armada con víctimas civiles en la región.
Entre los miembros permanentes, Reino Unido y Francia evitaron respaldar el operativo y recalcaron la necesidad de atenerse al Derecho Internacional y a salidas pacíficas. En paralelo, el secretario general de la ONU, António Guterres, expresó preocupación por el precedente y por la inestabilidad que podría desencadenar la captura del mandatario venezolano, al tiempo que insistió en una solución política y pacífica a la crisis venezolana.
Estados Unidos defendió la acción como una operación quirúrgica de aplicación de la ley y argumentó fundamentos de autodefensa, mientras expertos consultados por medios internacionales cuestionaron la legalidad de la captura por ausencia de autorización del Consejo, consentimiento de Venezuela o un supuesto de autodefensa reconocido.
Con el veto estadounidense, una eventual sanción o condena formal del Consejo se considera improbable, aunque el episodio ya abrió un pulso diplomático sobre límites del uso de la fuerza y la inmunidad de jefes de Estado.




