Gobernación activa plan de emergencia por lluvias en Urabá

La Gobernación de Antioquia activó un plan de atención a emergencias tras las lluvias registradas durante el fin de semana, con impacto principal en la subregión de Urabá. El gobernador Andrés Julián Rendón Cardona lideró un Consejo Departamental extraordinario de Gestión del Riesgo para articular acciones de respuesta humanitaria, operativas y administrativas. En el balance preliminar se estima que 7.511 familias requieren ayuda de emergencia.
“En la conversación con los alcaldes encontramos que hay 7 mil 511 familias que necesitan la ayuda humanitaria de emergencia y eso lo estamos disponiendo con el Dagran”, afirmó el Gobernador, al anunciar desplazamientos a los municipios con mayor afectación y la visita programada a San Juan de Urabá al día siguiente. La respuesta se coordina con el Dagran, con apoyo técnico a los consejos municipales de gestión del riesgo y activación de organismos de socorro.
Según el reporte oficial, hay afectaciones en 10 de los 11 municipios de Urabá, con excepción de Mutatá. Los mayores impactos se concentran en Arboletes, San Juan de Urabá, San Pedro de Urabá y Necoclí. Fuera de la subregión también se reportaron emergencias en El Bagre (Bajo Cauca) y Urrao (Suroeste). En Necoclí, además, se informó la muerte de una persona y la búsqueda de tres desaparecidos que estaban en un albergue, un dato que eleva la prioridad operativa y de verificación de condiciones de alojamiento temporal.
El plan incluye intervención vial con 45 frentes de maquinaria amarilla activos en el departamento, 15 en Urabá, coordinados por la Secretaría de Infraestructura de Antioquia. En paralelo, se anunciaron acciones con la Secretaría de Ambiente para resolver acueductos afectados; con la Secretaría de Educación por instituciones inundadas; y con la Secretaría de Desarrollo Económico por daños en cultivos, especialmente de plátano.
Como soporte técnico, el Sistema de Alerta y Monitoreo de Antioquia-SAMA reportó la activación de 22 alertas: 11 por precipitación y 11 por incremento de niveles en ríos y quebradas, enviadas a los consejos municipales. Los análisis oficiales señalan que, aunque enero y febrero suelen estar dentro de la segunda temporada de menores lluvias, desde mediados de octubre de 2025 se presentan condiciones asociadas a La Niña, con acumulados por encima de los promedios históricos, un factor que obliga a ajustar la planificación territorial y la capacidad de respuesta en la subregión.




