Leticia Orrego, quien hasta hace poco se desempeñó como Registradora Especial de Medellín, asumió desde hace algunos días su labor como concejal de la ciudad. Eso sí, entró pisando fuerte, propuso en la comisión tercera a la cual pertenece, la suspensión del primer debate sobre implementación de la Política Pública de Participación Ciudadana. Orregó consideró que faltó más socialización del proyecto ante las distintas organizaciones sociales que tienen que ver con este tipo de políticas públicas, pues como su título lo indica la participación ciudadana debe ser amplia. La concejal observó que un proyecto de esa naturaleza debió haberse concertado con el mayor número de actores sociales, que haberlo socializado con apenas 1.294 personas no demuestra que el proyecto se haya concertado con la diversidad de organizaciones que existen en la ciudad, tales como la población indígena de la cual hay asentados en Medellín 8 Cabildos Indígenas, ni siquiera existe evidencia de que se haya socializado el tema con las organizaciones afros o con las distintas JAL de la ciudad.

Los 7 concejales de dicha comisión, acogieron su proposición y votaron a favor de la suspensión del debate hasta tanto se demuestre el cumplimiento de la solicitada socialización. Los corporados que acogieron está proposición fueron:
Luis Bernardo Vélez
Juan Felipe Betancur,
Nataly Vélez
Luis Carlos Hernández
Julio González Villa
Juan Ramón Jiménez

Estos concejales, algunos de oposición, otros de apoyo al gobierno de Daniel Quintero, les satisfizo el argumento de Orrego, pues primó más su explicación sobre la precaria socialización del proyecto que cualquier postura política sobre si se apoya o no al alcalde de Medellín.

Y es que a Orrego nadie “le puede meter el dedo en la boca” en el Concejo de Medellín, en años anteriores fue Secretaria General de la corporación y se conoce todos sus “intringulis”.