Ni cabañuelas ni verano: las lluvias en Antioquia podrían ir hasta marzo

Aunque entre diciembre y marzo suele vivirse una temporada seca en la región andina, este año la lluvia ha sido la constante en Antioquia y Medellín.
Para muchos, el comportamiento de los primeros días del año —las tradicionales cabañuelas— parecía anunciar meses pasados por agua, pero la explicación está en la ciencia: la presencia del fenómeno de La Niña.
Según Fredy López, profesor de Ingeniería Ambiental de la Universidad de Medellín, desde comienzos de diciembre se presentó un enfriamiento anormal de las aguas del océano Pacífico, propio de La Niña, con una intensidad entre débil y media.
Esto ha generado lluvias persistentes y suelos saturados, aunque sin los niveles extremos que en otros episodios han provocado inundaciones y graves daños en infraestructura.
El fenómeno está en fase de descenso y podría desaparecer entre febrero y marzo, aunque las precipitaciones continuarían en las próximas semanas.
López advierte que el exceso de agua puede afectar cultivos agrícolas, lecheros y porcinos, y no descarta un giro drástico del clima: los modelos indican una probabilidad media de que el fenómeno de El Niño se forme desde marzo, con posibles sequías, incendios y un año climático complejo para el país.




