
Héctor Rangel, exalcalde de Apartadó y otros ocho exfuncionarios de esa administración, son investigados disciplinariamente por la Procuraduría General de la Nación por el presunto desvío irregular de más de 3 mil millones de pesos.
Los otros servidores a quienes se les abrió investigación son los entonces secretarios de Gobierno, Amaury Quejada Buenaño; de Hacienda, Luis Arnobio Cuesta Borja; de Servicios Administrativos, Yeged Andrea Espinoza David, y el Tesorero municipal, Cristian Mena Valencia.
También son investigados el secretario general para la época de los hechos, Tony Luis Lozano Berrocal; el subsecretario de Contabilidad, Edison Alberto Mosquera Quinto; el jefe de la Oficina Jurídica, Resurrección Manzano, y la funcionaria del área contable y financiera, Kellys Edith Rivas.
Las presuntas irregularidades investigadas por el órgano de control se relacionan con múltiples transferencias electrónicas que habrían sido realizadas entre mayo de 2024 y marzo de 2025 desde cuentas del municipio.




