Voceros de paz urbana piden reactivar diálogos tras fiesta en cárcel, pero evitan explicar lo ocurrido
Los voceros de la mesa de paz urbana recluidos en la cárcel La Paz de Itagüí enviaron una carta en la que solicitan al Gobierno Nacional levantar la suspensión de los diálogos, tras el escándalo por la parranda vallenata dentro del penal. En el documento, aseguran que continuarán ejerciendo su rol “con responsabilidad” y piden que no se debilite el proceso por lo ocurrido el pasado 8 de abril.
En la comunicación, los firmantes ofrecen excusas públicas y afirman asumir una “responsabilidad política” por los hechos, reconociendo el impacto negativo en la credibilidad del proceso. Sin embargo, el pronunciamiento no detalla cómo se permitió el ingreso del artista Nelson Velásquez ni explica las circunstancias que rodearon la realización del evento dentro de un centro de alta seguridad, lo que deja vacíos frente a lo sucedido.

Aunque dicen admitir el “grave daño” causado, los voceros también rechazan lo que califican como “morbo político” y señalamientos “calumniosos” por parte de actores políticos locales. Incluso, aseguran que no se puede reducir lo ocurrido a responsabilidades individuales, en un tono que ha generado cuestionamientos, ya que no evidencia un reconocimiento claro de la gravedad de los hechos ni un arrepentimiento explícito por la realización de la fiesta.




