
El proyecto C5I, denominado como el nuevo “Pentágono de la seguridad” en Medellín, alcanzó un avance del 8% en su fase de obra civil. Esta infraestructura, que funcionará como el Centro de Control, Cómputo, Comunicación y Contacto para la Ciudadanía, busca transformar la prevención del delito mediante la integración de inteligencia artificial y analítica de datos. Según el cronograma oficial, se proyecta que el complejo entre en operación hacia mediados o finales de 2027.
Innovación tecnológica y referentes internacionales
La transición del actual sistema C3 al modelo C5I posicionará a Medellín a la vanguardia tecnológica, equiparándola con referentes globales como Nueva York o Singapur. El secretario de Seguridad y Convivencia, Manuel Villa Mejía, explicó que este centro de comando de última generación unificará en una sola plataforma los sistemas de monitoreo, la atención de emergencias y la coordinación interinstitucional.
El complejo contará con las siguientes especificaciones técnicas:
- Un área de 18.800 metros cuadrados distribuidos en nueve niveles.
- Inversión inicial superior a los $205.000 millones de pesos.
- Un moderno data center y un vertipuerto para drones destinados a la vigilancia aérea.
Estado actual de la obra y componentes técnicos
De acuerdo con el gerente de la Empresa para la Seguridad Urbana (ESU), Mateo González Benítez, las labores actuales se concentran en la fase de cimentación. En el sitio de la obra se adelantan actividades de excavación, vaciado de pilas y armado de estructuras de acero. De manera paralela, la administración distrital avanza en la ingeniería activa del componente tecnológico para definir los equipos que cumplirán con los más altos estándares internacionales.
Respaldo institucional y desafíos preventivos
Durante el debate en el Concejo de Medellín, los cabildantes destacaron que este proyecto es fruto de la aprobación de vigencias futuras y el respaldo al Plan de Desarrollo. No obstante, se plantearon inquietudes sobre el cumplimiento estricto de los plazos de ejecución y la necesidad de complementar esta infraestructura con herramientas ciudadanas, tales como botones de pánico y sistemas de videovigilancia barrial, para garantizar una respuesta eficaz frente al delito.




