
Wadith Manzur, elegido senador por el Partido Conservador para el periodo 2026-2030, solicitó al Congreso de la República que su posesión se realice de manera virtual o desde la Escuela de Carabineros, donde permanece recluido tras la medida de aseguramiento preventiva que le impuso la Corte Suprema de Justicia dentro de la investigación por el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), relacionado con el caso de los carrotanques para La Guajira.
La petición implicaría que la mesa directiva del Senado deba evaluar mecanismos extraordinarios para tomarle el juramento, incluso desde el centro de reclusión donde permanece privado de la libertad. La solicitud ha generado controversia por el inusual escenario en el que un congresista investigado por uno de los mayores casos de presunta corrupción del país busca asumir su curul.
Mientras la justicia avanza en la investigación por el millonario desfalco a la UNGRD, la posibilidad de que un senador se posesione desde un centro de reclusión dejaría muy mal parado la credibilidad de las instituciones y el mensaje que reciben los ciudadanos frente a la lucha contra la corrupción.




