Se había anunciado la posibilidad que Nataly Vélez fuese candidata a la Cámara de Representantes en alianza con Esteban Quintero, aspirante al Senado por el Centro Democrático; pero Vélez, entre mucho pensarlo, declinó a su deseo de llegar a la Cámara Baja. Argumentos: Tiene la convicción de ser alcaldesa de Medellín y no quiere arriesgar su curul como corporada de la ciudad, cuando votaron por ella más de 20 mil personas en las elecciones del 2019 y la convierten en el concejal de la ciudad más votado de la historia.

Pero esta «bajada del bus» tiene sus aristas. Algunas fuentes certificadas dentro de Centro Democrático nos dijeron:
«Nataly no es boba, ella la pensó porque si se va para la Camara dejaría tirados a los líderes en Medellín y su curul sería tomada por Leticia Urrego, de oposición al alcalde Daniel Quintero. Nataly, así esté en un partido de oposición a la administración municipal, ha acompañado al primer mandatario de la ciudad y entonces, ¿que les pasaría a las personas que trabajan en la alcaldía y son cuota de Vélez? porque esas personas las necesita para las próximas elecciones locales».

De todas maneras, Nataly es una concejal con mucho apoyo en términos electorales, tiene a un político de trayectoria, que no la deja sola, se convirtió en su «papá político»: Hernán Gómez, el popular «gomita», exconcejal de la ciudad.