El IDEA impulsa la sostenibilidad en Guatapé: la ecohuerta ‘Semillitas de Amor’ es un modelo regional

La apuesta por la educación ambiental y la seguridad alimentaria en el Oriente antioqueño sigue dando frutos. La gerente general del Instituto para el Desarrollo de Antioquia (IDEA), Catalina Gómez Toro, realizó una visita oficial de inspección y acompañamiento a la ecohuerta “Semillitas de Amor”, un proyecto pedagógico sostenible ubicado en las instalaciones del Centro de Desarrollo Infantil (CDI) Caritas Alegres del municipio de Guatapé.
Esta iniciativa comunitaria e infantil se consolidó en el radar del departamento tras haber sido galardonada con el prestigioso Premio IDEA al Desarrollo Sostenible. El reconocimiento le otorgó al centro educativo un incentivo económico de 20 millones de pesos, recursos que han sido ejecutados con rigor para potenciar los laboratorios vivos, adquirir herramientas de siembra y robustecer las metodologías de aprendizaje de los niños y niñas de la localidad en materia de producción agrícola limpia.
Aprendizaje para toda la vida
Durante su recorrido por el centro asistencial, la gerente Catalina Gómez Toro exaltó el impacto social y el valor replicable que tiene la huerta dentro de la comunidad, enfatizando en cómo los menores de edad asimilan conceptos complejos a través de la interacción directa con la naturaleza.
“Vemos que es completamente de producción limpia, orgánica y que sirve para que los niños no solamente aprendan a través de los sentidos, sino que les quede un aprendizaje para toda la vida sobre cómo cultivar alimentos en pequeños espacios y disfrutar sus beneficios en la alimentación”, expresó la líder del IDEA.
Actualmente, bajo el acompañamiento técnico del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), el espacio hortícola produce con éxito cosechas de pepino, hierbabuena, cebolla de rama y diversas variedades de lechuga. Cada sección cuenta con señalización didáctica adaptada para la infancia. Daniela Hincapié, coordinadora del CDI Caritas Alegres, puntualizó que los fondos del premio han permitido sostener y mejorar las actividades lúdicas durante el último año, demostrando que incentivar el cuidado del entorno, el respeto por la biodiversidad y el origen de los alimentos desde los primeros años es la ruta correcta para formar ciudadanos conscientes en Antioquia.




