Gobierno de Abelardo De La Espriella pone fin a diálogos de paz con bandas del Valle de Aburrá y Comuneros del Sur
Durante la Cumbre de Gobernadores celebrada en Mompox, Bolívar, el presidente Abelardo De La Espriella lanzó una tajante advertencia a los mandatarios seccionales y locales del país, prohibiendo cualquier acercamiento o negociación bilateral por fuera del mandato central. En un cruce directo con el gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar —quien había cuestionado el retorno a los bombardeos y advertido sobre el riesgo de pasar de la «paz total» a una «guerra total»—, el jefe de Estado advirtió que cualquier gobernante o alcalde que sostenga contactos clandestinos con grupos armados ilegales cruzará una línea roja y deberá responder penalmente ante la justicia ordinaria.
La declaración coincidió con la firma de las resoluciones presidenciales 365 y 369 de 2026, mediante las cuales el Ejecutivo derogó formalmente los actos administrativos de 2023 y 2024 que sustentaban dos mesas de conversación: el espacio sociojurídico con las bandas del Valle de Aburrá y los diálogos con la facción Comuneros del Sur en Nariño. Con esta determinación, la Casa de Nariño profundiza el desmonte de las negociaciones territoriales tras catalogar como fallidos los procesos previos, marcados por polémicas como la presentación de cabecillas en tarima en La Alpujarra, permisos carcelarios revocados y el ataque armado perpetrado en junio contra la Clínica Fátima de Pasto.
Estas cancelaciones se suman al reciente cierre de mesas con las disidencias de alias Calarcá, la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano y las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN), estructura sobre la cual se ejecutó la neutralización de alias Bendito Menor. Tras ordenar el traslado penitenciario a La Picota de jefes de bandas del Aburrá como alias Douglas y Carlos Pesebre, y disponer el trámite de extradición contra alias HH, líder de Comuneros del Sur, la fuerza pública mantiene máxima alerta en los centros urbanos y corredores estratégicos ante eventuales retaliaciones entre las estructuras delictivas desarticuladas del esquema de negociación.




